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Golf y protección solar

La mayor de disponibilidad de tiempo lúdico, nos permite pasar una mayor parte de nuestro tiempo libre a la intemperie, los aficionados al golf destinamos largas horas de tiempo a una actividad que nos mantiene expuestos al sol, a ello debemos añadir que entre los hábitos de nuestro entorno se dedica también tiempo a la playa, el esquÍ, la navegación y un largo etc. No nos entretendremos en exponer lo beneficioso de este tiempo al aire libre,  pero si que debemos protegernos adecuadamente del exceso de sol para que el mencionado tiempo al aire libre se vea exento de los riesgos de una mala exposición al sol.

golf proteccion 1

La radiación electromagnética emitida por el sol es filtrada por la capa de ozono, no siendo atravesada por las radiaciones ionizantes de elevada energía como los rayos cósmicos, rayos X y rayos gamma, pero la radiación infraroja y la radiación ultravioleta UV (290-400 NM)si lo atraviesa, siendo dicho UV responsable de acciones biológicas.

La radiación UV se compone de UVA(320-400nm), UVB (290-320nm) y la UVC (200-290nm). El UVC es, a su vez, también filtrado por la capa de ozono. Al someter nuestra piel a la radiación solar nos podemos encontrar expuestos a unos efectos agudos como el eritema (rojez), inflamación, inmunosupresión, cambios de pigmentación e hiperplasia (aumento de grosor). A pesar de que el UVB es más eritematógeno, el ultravioleta A puede causar reacciones fotoalérgicas y fototóxicas. Los efectos crónicos de la radiación solar se deben a la suma UVA y UVB causantes del fotoenvejecimiento y fotocarcinogénesis. No todos los efectos de la radiación solar son perjudiciales, ya que ésta tiene acción calórica, una acción antidepresiva e incluso la síntesis de vitamina D  puede ser beneficiosa para el tratamiento de ciertas enfermedades como la psoriasis y otras.

Al exponernos al sol con una protección eficaz minimizamos los efectos nocivos de la radiación ultra violeta. Nuestra actuación ante la exposición solar debe basarse en:

En primer lugar evitar el sol en las horas de mayor verticalidad del mismo, como el mediodía, utilizando ropas adecuadas de trenzado eficaz que evite el paso de la luz, gafas de sol, gorras, camisas, etc. o mediante la aplicación de fotoprotectores formados por un excipiente y principios  activos (filtros físicos) rebotando la luz o absorbiendo energía de la radiación (filtros químicos) o la mezcla de ambos. Pueden presentarse en forma de lociones, sticks, compactos, etc.

¿Como debemos interpretar el nº que lleva el frasco del protector solar (FSP)?

FSP es el índice de tiempo que podemos permanecer al sol, hasta que aparece el eritema solar, es decir si mi piel al exponerse al sol necesita 10 minutos para que posteriormente se pueda apreciar la aparición de eritema, el número de FSP que lleve mi protector solar indica cuanto tiempo se retrasará la aparición del eritema. Por ejem. un FSP 15 en principio quiere decir que este filtro solar retrasará 15 veces la aparición del eritema. Evidentemente los filtros solares se deben de aplicar antes de exponernos al sol o ejercicio físico (sudoración), repetir la aplicación periodicamente, especialmente al salir del agua, tras el ejercicio físico prolongado, etc.

Hacer natación al aire libre requiere también el uso de protección solar, ya que la superficie del agua no protege de los UV.

En la actualidad el FSP , en los días nublados, no exime del uso del protector solar, ya que no podemos considerar las nubes como un filtro para los rayos ultravioleta.

Existen algunas variaciones sobre el FSP según las normativas de diferentes paises, a pesar de que se está realizando un eficaz esfuerzo para la unificación de criterios.

Es importante recordar que el mayor daño solar se produce a lo largo de la infancia y de la juventud, aunque no se manifieste de forma inmediata.

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