Blog

Avances de diagnóstico y tratamiento de lesiones pigmentadas

El progreso de las fuentes de luz respecto al tratamiento de lesiones pigmentadas, ha permitido una gran avance terapéutico, con poco peligro de cicatriz o discromía.

chica con melasma en la cara

Tendriamos que ser conscientes que, en la cura de las lesiones névicas, el control histopatológico tiene enorme repercusión.

Si quieres entrar más en profundidad en una lesión pigmentada o rojez en concreto puedes acceder a algunos de los artículos que tenemos con más información: rosácea, pecas, …

El tratamiento del melasma con fuentes de luz, también puede resultar polémico, dada la tendencia a la repigmentación tras la reacción postinflamatoria.

Antes de la utilización del láser, los tatuajes se podían eliminar por vía transepidérmica, mediante erosiones mecánicas de la superficie del tegumento cutaneo utilizando la dermoabrasión, salabrasión, etc… o si el tamaño lo permitía simplemente mediante una extirpación quirúrgica. Otra posibilidad todavía hoy utilizada es el retatuado. 

La aparición del láser de CO2 de emisión continua, permitió aquellos terapeutas habilidosos, eliminan el tatuaje en decapados sucesivos de la piel, a intervalos de meses, siempre manteniendo el haz de luz y el láser en movimiento rápido para evitar la quemadura térmica. 

La aparición de los láseres Q-Switched a finales de los 80, principios de los 90, ha permitido el tratamiento o eliminación de los tatuajes con muy poca secuela o prácticamente sin secuelas.  

Existen diferentes tipos de láser Q-Switched, que emiten en distintas longitudes de onda, como el láser de rubí (640nm), el láser de  Alejandrita (750nm) o el láser de Nd:yag (1064nm). 

El hecho de que sean Q- Switched, significa que el láser emite su contenido de fotones de forma brusca, en muy poco tiempo a energía suficiente como para provocar un choque o impacto fotoacústico con el cromoforo (pigmento a eliminar). De esta forma se fracciona las partículas de pigmento del tatuaje y podrán ser fagotizadas por el macrófago y ser eliminadas por vía linfática. 

Las longitudes de onda citadas anteriormente son útiles con colores oscuros como el azul, el negro, sin embargo para tratar los colores como el rojo, naranja, violeta necesitamos longitudes de onda mas cortas (532nm) que se obtienen doblando la frecuencia de Nd:yag de 1064nm. 

Otros factores a tener en cuenta son la composición del pigmento, la profundidad a que está situado el tatuaje lo haya realizado un profesional, un amateur o que sea traumático. 

Las sesiones de tratamiento se aplican a intervalos mensuales y mejor será la respuesta si alargamos los intervalos. 

Pueden aparecer complicaciones por la utilización inadecuada del láser, el desencadenante de diferentes tipos de alergias o eczemas de contacto (color rojo conteniendo mercurio), explosión de residuos de pólvora en tatuajes traumáticos, reacciones redox en tatuajes ocres, que al ser tratados viran a negro, fibromas tras el tratamiento principalmente consecuente a la utilización de densidades de energía demasiado elevadas, etc…. 

Los léntigos responden a los láseres Q-Switched anteriormente mencionados, por destrucción del melanosoma, con un riesgo mínimo de hipocromia. Es mandatorio disponer de un dermatoscopio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *